Las molestias de los pies como síntoma de diabetes
Si bien se estima que casi 23 millones de estadounidenses padecen diabetes mellitus, 1 de cada 4 lo desconoce. Esta es una realidad que no sólo afecta a ese país sino que constituye una constante en casi todo el mundo, porque la diabetes, específicamente la del tipo 2, puede pasar inadvertida, con consecuencias a largo plazo por no haberse iniciado el tratamiento en el momento adecuado.
El Dr John M Giurini, presidente del Colegio Americano de Cirujanos de Pie y Tobillo, afirma que si una persona se queja de dolor quemante, hormigueos o adormecimiento del pie puede ser portadora de diabetes y se justifica realizar estudios para precisar el diagnóstico.
Los signos mencionados son algunos de los que integran las manifestaciones de la denominada neuropatía diabética periférica o, también conocida como pie diabético.
La afectación neurológica del pie como signo de diabetes
En muchos casos, los síntomas clásicos de diabetes (sed intensa, aumento del apetito y aumento de la diuresis) pueden ser leves o pasar inadvertidos, y a lo largo del tiempo se produce un compromiso de los nervios de las extremidades inferiores. Esto ocasiona signos y síntomas como los ya mencionados, que difícilmente puedan ser pasados por alto. No obstante, muchas veces los pacientes pueden atribuir esas molestias a hechos circunstanciales, como el empleo de calzado inadecuado, exceso de actividad física o cambios estacionales.
Además de poner sobre la pista de la presencia de diabetes, el dolor, particularmente si es del tipo quemante, el hormigueo o cosquilleo de la planta del pie o el adormecimiento son síntomas de un problema que puede llevar a consecuencias claramente indeseables. Entre estas consecuencias se destaca la aparición de úlceras, que pueden infectarse llevando a la necesidad de practicar, en ocasiones, intervenciones quirúrgicas resectivas.
Frente a la aparición de estas molestias es importante acudir al médico clínico o de cabecera ya que no sólo la diabetes puede ser la responsable. Otras afecciones o situaciones como enfermedades tiroideas, deficiencias nutricionales o secuela de accidentes o traumatismos pueden ser los causantes encubiertos.
A partir de estas informaciones, se destacan dos hechos:
en primer lugar, la importancia de no dejar avanzar molestias tales como sensación de quemadura, adormecimiento o cosquilleo en los pies, aunque parezcan sólo cuestiones banales.
en segundo término, tener presente que la neuropatía diabética puede ser tanto una complicación a largo plazo en diabéticos conocidos, como la primera manifestación de una diabetes hasta ese momento desconocida.
Por este motivo, no desoiga las “llamadas” de sus pies y consulte con su médico.