Cada año la gripe es responsable de miles de muertes, de altas tasas de hospitalización y de un elevado ausentismo escolar y laboral, especialmente cuando las personas afectadas son adultos mayores o personas con enfermedades crónicas tales como la diabetes. Es necesario remarcar la importancia de la vacunación para evitar los casos severos de la gripe y sus complicaciones.
Lamentablemente el impacto de la gripe en la morbilidad y mortalidad de la población, como así también, los costos asociados a la gripe son frecuentemente subestimados. La Organización Mundial de la Salud y otros organismos de salud destacan la importancia de revertir esta situación, creando conciencia del impacto de la gripe y sus complicaciones y mostrando los beneficios de las vacunas.
La gripe se caracteriza por un comienzo abrupto de fiebre, dolor de garganta, dolor de cabeza, mialgia, escalofríos, anorexia y fatiga extrema y la mayoría de los síntomas persisten a lo largo de la semana. La presencia de fiebre y tos son generalmente síntomas predictores de que se está cursando una gripe en los periodos de circulación del virus de influenza. La fiebre generalmente va de 38 a 40°C, pero puede alcanzar valores más altos y persiste por lo general entre 3 y 5 días. La secreción nasal es común. Una minoría de pacientes puede experimentar fatiga por varios meses.
Los pacientes diabéticos tienen mayor riesgo de sufrir las complicaciones de la gripe.
Distintos estudios evidencian que la gripe en los diabéticos puede causar 6 veces más hospitalizaciones y 3 veces más muertes por gripe y neumonía. Este grupo de pacientes se beneficia sustancialmente con la vacunación antigripal estacional. Se ha demostrado que la vacuna antigripal reduce las complicaciones y la mortalidad en los pacientes diabéticos de todas las edades. En particular, un estudio realizado en Holanda demostró que la vacunación antigripal redujo las complicaciones en los adultos diabéticos de 18 a 64 años en un 72% y la mortalidad en adultos mayores en un 56%.
El nivel aumentado de glucosa en sangre (o hiperglicemia) afecta el funcionamiento del sistema inmune, lo cual aumenta la susceptibilidad del organismo a contraer infecciones por distintos patógenos. Una complicación frecuente asociada con la gripe es la neumonía, que generalmente es de origen bacteriano y se asocia al Streptococcus pneumoniae, S.aureus o H. influenzae. La infección previa con el virus de influenza puede predisponer al tracto respiratorio a infecciones bacterianas por distintos mecanismos.
El Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) recomienda la vacunación con la vacuna antineumocóccica polisacárida de 23 serotipos (PPV23) para aquellos pacientes mayores de 2 años de edad con diabetes mellitus. Más aún, en febrero del año 2009, en la reunión del ACIP, los expertos concluyeron que podrían ocurrir en Estados Unidos 35.000 casos de neumonía neumocóccica secundaria en 20 millones de personas que formarán parte de la infraestructura crítica durante la próxima pandemia por lo que la administración de la vacuna PPV23 durante la próxima pandemia podría tener un beneficio substancial para la salud pública.
Aún más recientemente el CDC realizó estudios para evaluar si las infecciones simultáneas, con más de un agente infeccioso (coinfecciones), pudieron ser responsables de las muertes producidas durante la última pandemia de gripe A (H1N1) 2009. Los datos obtenidos confirman que se produjeron infecciones bacterianas pulmonares junto con la gripe entre los casos fatales durante la pandemia de gripe A (H1N1) 2009. Dentro de estas coinfecciones, el S. pneumoniae tuvo un papel protagónico y ésta constituye otra razón para reforzar la importancia de la vacunación antineumocóccica en las personas con riesgo incrementado de contraer neumonías neumocóccicas.
Una vez más, se evidencia la importancia de la vacunación en la prevención de enfermedades infecciosas en situaciones de emergencia sanitaria, como la pandemia, que tienen un gran impacto en la salud, la sociedad y la economía global.
Recomendaciones de vacunación antigripal (CDC 2009)